Yo chiquita


Entre los pedazos de caridad de tus abrazos perdidos y los sueños que algún día conté a toda voz, están mis esperanzas de tenerte entre brazos al menos una vez antes de dejarte partir. A veces , muy seguido, pienso en ti como una idea que flota en mi mente,
Tenía 3 años cuando acepté morir
Las paredes no son ni blancas ni cremas, ni color hueso, ni amarillo clarito. Son color luz que entra por la rendija de las persianas a las 5 de la tarde un día de primavera, en la región costera de algún país que no me cause demasaida nostalgia recordar. Era chiquita con dos colitas, con un vestido lila, y lazitos saltaban cada paso que daba, eran demasiado inestables, casi como yo lo sería años después, cuando con un cuhcillo prometi, sangre, gritos dolor, libertad, olvido , soltar volar, y llorar a hemorragias, a brotes d carne, a músculo vivo grosso modo.
Todos los días cuando eres niño, son los mismos, no recuerdas mucho y a veces te preguntas qué es lo que hacías exactamente en ese momento , porqué solo tienes fragmentos como si fuesen trailers, o escenas cortadas, aves que se dispersan mientras se acerca la tormenta. Suele pasar, no mucho, pero más de lo que quisiéramos, que nos da miedo ver atrás. A esa época en la que éramos tan vulnerables ,que hasta la memoria nos podía abandonar. Lo imaginado de lo real, lo vivido de lo sentido, todo era tan confuso, no es como si haya cambiado en algo.
Te veo a lo lejos tan linda como el sol
Eres lo que anhelo , lo que espero, lo que más quiero
Te veo a lo lejos, tan dulce, tan fresca como el mar
Te veo durmiendo con los ojos abiertos, con miedo al silencio
Te veo en mis brazos, descansa mientras velo tu cuerpo
Es tu alma lo que no veo

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